lunes, 6 de junio de 2022

2 DE JULIO EN IZNÁJAR "OPEN SUMMER VALDEARENAS 2022"

 


Se ha presentado la segunda edición de “OPEN SUMMER VALDEARENAS 2022”, el mayor evento musical del verano en Iznájar.
Open Summer Valdearenas 2022 se convierte en una cita a modo de festival musical en el que se podrá disfrutar de la música de los Djs Jesús Serrano y Annuel (Ángel Núñez) y de las mejores versiones de los 80 con Vinilo 8.0. Del mismo modo se rendirá tributo a Mecano con el grupo Mecanomanía y a Extremoduro con el grupo Deltó.
La celebración del festival dará comienzo a las 21:00h de la tarde del sábado día 2 de julio de 2022 y concluirá con el amanecer del día 3 de julio de 2022, contando con más de 10 horas de música ininterrumpidas, siendo la entra libre y gratuita para todas las personas interesadas en asistir, y teniendo como escenario el Paraje de Valdearenas.
Este evento organizado desde el área de Juventud, inaugurará las actividades de Ocio y Tiempo Libre previstas dentro de la programación de verano y permitirá el disfrute del marco incomparable que ofrece la Playa de Valdearenas al atardecer y en una noche de verano.
Del mismo modo esta actividad, contribuirá en el aumento de la oferta para que los turistas se alojen en nuestras casas rurales y almuercen o cenen en alguno de nuestros bares y restaurantes, de manera que ayuden a nuestra economía y ofrezcan una imagen atractiva y fresca de la localidad.
Open Summer Valdearenas 2022, es un evento musical organizado por el Ayuntamiento de Iznájar y en el que colaboran la Diputación de Córdoba y MaryLuz Wedding & Event Planner.

domingo, 5 de junio de 2022

Domingo 5 de junio, Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar: «Sigamos construyendo juntos»

 


«Sigamos construyendo juntos. El Espíritu Santo nos necesita» es el lema y la invitación de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida para el Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar que la Iglesia celebra el día de Pentescontés, este año el 5 de junio.

Un día, como recuerdan los obispos de esta Comisión en su mensaje, para destacar «el papel fundamental que tiene el laicado en la corresponsabilidad eclesial y en la misión evangelizadora, junto con los pastores y la Vida Consagrada».

¿Cuál es el mensaje de los obispos?

El mensaje de los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida gira en torno al Sínodo de los obispos. Ya el lema, explican, «invita a seguir construyendo juntos el gran reto y desafío pastoral de la sinodalidad, que nos propone el papa Francisco con este proceso sinodal que está llevando a cabo la Iglesia universal y nuestras iglesias particulares, congregaciones, asociaciones y movimientos laicales». Un proceso que para la Iglesia que peregrina en España está siendo “un tiempo de gracia” y una oportunidad “para crecer en comunión, participación y misión”.

La sinodalidad, recuerdan, expresa la naturaleza de la Iglesia y es su ADN, por eso, aunque hemos llegado al final de esta primera etapa sinodal, invitan a dar continuidad a este proceso para que «sigamos construyendo juntos. Sigamos creyendo que los sueños se construyen juntos, desde la fraternidad, la comunión eclesial».Y puntualizan, «la sinodalidad consiste en ir creando un “nosotros” eclesial compartido, es decir, que todos sintamos como propia la biografía de la Iglesia».

Recuperar el sacramento del bautismo y la escucha como método del proceso sinodal

Los obispos continúan su mensaje invitando a recuperar el sacramento del bautismo «como fundamento teológico de esta eclesiología de comunión». En el bautismo, explican, «se encuentra la base para una nueva concepción del laico en la Iglesia, como miembro de pleno derecho. Desde aquí se entiende que la vocación laical no es una vocación residual, por defecto, ni hay que considerar al laico como un cristiano de segunda, ni un actor de reparto, sino protagonista de la misión evangelizadora de la Iglesia, junto a los pastores y la vida consagrada».

Por eso, advierten que «una Iglesia sinodal es aquella en la que la Iglesia reconozca a los laicos y los laicos se reconozcan Iglesia, evitando caer en el clericalismo, que es uno de los problemas más serios que existe en nuestra Iglesia actual». Y proponen «promover espacios en los que todos nos sintamos protagonistas de la vida de la Iglesia y de su vocación misionera». Para lo que es fundamental que «se favorezca el diálogo profundo y la escucha mutua, acogiendo también con respeto y cariño aquellas palabras de las personas que no piensan como nosotros».

Así, la escucha sería el método del proceso sinodal y «una de las claves para poder compartir ideas y proyectos, sueños sobre una Iglesia que vamos construyendo entre todos y que deseamos que sea Iglesia de puertas abiertas, que la habita el Señor y donde se cuidan con esmero las relaciones fraternas».

Nadie se salva solo, nadie se salva sin Dios

Además de la importancia del Sínodo dentro de la Iglesia, los obispos destacan su papel en el diálogo con la sociedad contemporánea, especialmente con los más pobres y sufrientes. «En estos tiempos, marcados aún por la pandemia y por el drama de la guerra, por la inestabilidad económica, recibimos una llamada urgente a descubrir que nadie se salva solo, porque estamos todos en la misma barca en medio de las tempestades de la historia, pero sobre todo que nadie se salva sin Dios», afirman.

El Espíritu Santo nos necesita

En la última parte del mensaje, se centran en el papel fundamental del Espíritu Santo en este proceso, pues «es muy importante que no olvidemos que el proceso sinodal es ante todo un proceso espiritual y está orientado al discernimiento. Se trata de preguntarnos cada uno y juntos, en comunidad o en grupos, hacia dónde nos quiere llevar el Espíritu Santo en estos momentos actuales de la historia«.

«Estamos -continúan- ante una posibilidad de cambio profundo, en autenticidad y coherencia, ante un decisivo impulso evangelizador. Se trata ciertamente de una respuesta imprevista que es el Espíritu quien guía y es una aventura para vivir en comunidad. La tarea es enorme, sus contornos no están totalmente definidos; no conocemos por dónde y cómo discurrirá este camino. No sabemos qué nos aguarda. Solo que debemos ponernos en camino porque el Espíritu Santo nos necesita, nos llama a escuchar, discernir y seguir construyendo juntos un Pueblo de Dios en salida, que anuncie el Evangelio con alegría y sea fuente de esperanza en el momento actual».

MATERIALES

Mensaje de los obispos

Materiales para la reflexión

Vigilia de Oración

Subsidio litúrgico del celebrante

Subsidio litúrgico del monitor

Catequesis para niños, jóvenes y adultos


Día Internacional del Medio Ambiente, hoy domingo 5 de junio,


Con motivo del Día Internacional del Medio Ambiente, que se celebra hoy domingo 5 de junio, queremos mostrarte el testimonio de algunos de nuestros socios locales y de personas afectadas por las industrias extractivas en Latinoamérica.
 
El vídeo no te dejará indiferente...

sábado, 4 de junio de 2022

Iznajar acogerá mañana día 5 de junio la carrera de obstáculos XRace

 


Iznajar acogerá mañana día 5 de junio la carrera de obstáculos XRace
Buscamos leyendas, con alma, amantes de nuevas experiencias, capaces de lanzarse a lo desconocido, divertidas, apasionadas, aventureras que quieran compartir emociones, retos únicos, ven y no te arrepentirás, es mucho más que una carrera de obstáculos.
Te esperamos en Iznájar el próximo 5 de junio.
Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Iznájar

jueves, 2 de junio de 2022

Alumnos y profesores de las universidades de Granada y Rey Juan Carlos, visitan Iznájar


EL MARTES 24 DE MAYO nos visitó un grupo de alumnos y profesores de las universidades de Granada y Rey Juan Carlos. Gracias a Anselmo Córdoba, promotor de la actividad, embajador y amigo de nuestro pueblo y de toda la Subbética.


miércoles, 1 de junio de 2022

Lo que la memoria guarda (Por CARMEN FERNÁNDEZ DE LA CIGOÑA)


En un mundo desmemoriado es necesario hacer memoria. Es necesario recordar que hay muchas formas de afrontar la vida que plasman la belleza de la misma, aun con todas sus dificultades

Tengo por seguro que gracias a la memoria hemos sido capaces de mejorar, tanto personal como socialmente. Porque recordamos, podemos aprender de los errores del pasado y reproducir los aciertos. Porque tenemos memoria, y recuerdos, volvemos sobre hechos pasados para evaluarlos y aprender de ellos. Y otras veces no, pero casi siempre en estos casos, el resultado es mucho peor de lo que debería ser.
Además, la memoria, o más bien el hombre, es capaz de depurar, de saber qué recuerda y qué no. A veces no de manera consciente. No somos capaces de recordar el dolor, aunque recordemos qué nos ha dolido, y si ese dolor ha sido intenso o prácticamente poco más que una leve molestia. Pero no reproducimos el dolor físico. Y el emocional se va suavizando, por más que sea igualmente doloroso.
Y sin embargo la memoria es cada vez más denostada o se relega a ámbitos que son prácticamente irrelevantes. Es cierto que el desarrollo tecnológico hace que estén al alcance de nuestra mano y casi en cualquier momento todos los datos que queramos recabar. Sobre cualquier cosa. Sobre cualquier acontecimiento. Pero que podamos acceder a ellos no significa que los sepamos. Ni que formen parte de nuestro aprendizaje y de nuestro bagaje personal y social.
Más allá de las distintas teorías pedagógicas y educativas, la memoria sigue teniendo un papel fundamental en nuestra vida. O debería tenerlo.
Como somos como somos, humanos, la memoria guarda y atesora lo mejor de nuestra vida. A veces también lo peor, pero mayoritariamente lo mejor. Por eso un olor, un sabor, una imagen nos devuelven a momentos que hemos vivido y que han quedado atesorados en algún rincón y de repente irrumpen con una fuerza que ni podíamos imaginar.

Hay que crear recuerdos buenos. De las personas con las que hemos vivido, de nuestra familia, de lo que nos han contado y lo que nos ha marcado

Es necesario reivindicar esa memoria. La memoria buena, en cierto modo (solo en cierto modo) selectiva, que guarda, conserva y cuida todo lo que a lo largo de nuestra vida contribuye a formar nuestro carácter. La memoria que guarda nuestros buenos recuerdos, que hacen que reconozcamos el valor de las cosas, de las personas y de los hechos.
Ese es el valor de la memoria que hay que recuperar, que hay que cuidar y fomentar. La memoria también ayuda en la formación del criterio propio. Porque en lo que recoge, discrimina entre lo bueno y lo malo. Y si guarda muchas cosas buenas, el carácter y la personalidad será mejor, y si guarda otro tipo de cosas, será más agrio y peor. No porque no haya que recordarlas, que también nos hacen como somos, sino porque dependiendo de en qué centremos la memoria y los recuerdos nuestra personalidad y nuestro carácter variará.
Por eso hay que crear recuerdos buenos. De las personas con las que hemos vivido, de nuestra familia, de lo que nos han contado y lo que nos ha marcado. De lo que hemos disfrutado (y disfrutamos) con ellos. Recuerdos que hagan brotar una sonrisa cuando nos vienen a la mente. Y que nos hagan pensar que en realidad eso es lo que queremos en nuestras vidas y lo que queremos para nuestros hijos. Y por eso también hay que procurar crear recuerdos con ellos y para ellos.
Porque no se trata de fomentar una memoria nostálgica de tiempos pasados que no volverán. Se trata de utilizar todos los medios posibles, y sin duda también la memoria, para poner de manifiesto el valor de las cosas buenas. Y de las personas buenas. Y de la bondad de la familia.
En un mundo desmemoriado es necesario hacer memoria. Es necesario recordar que hay muchas formas de afrontar la vida que plasman la belleza de la misma, aun con todas sus dificultades. Recuperar todo lo que la memoria guarda, no solo para que no se quede perdido en un rincón, sino para vivir y para enseñar que el bien y la belleza y la Verdad forman parte de nuestra vida.
La familia, que es el hogar de tantas cosas, también lo es de la memoria. Ojalá sea capaz de seguir siendo el lugar privilegiado que produce y que atesora esa memoria. Y en grandísima medida depende de nosotros y de lo que transmitamos.
  • Carmen Fernández de la Cigoña es directora del Instituto CEU de Estudios de la Familia. Doctora en Derecho. Profesora de Doctrina Social de la Iglesia en la USP-CEU. Esposa y madre de tres hijos